La UE prohíbe definitivamente el Test de productos cosméticos en animales.

Los amigos de los animales estamos de enhorabuena. Y es que a partir de ya, no se podrá comercializar en la Unión ningún producto cosmético que se haya experimentado en animales. La Comisión Europea ha adoptado una Comunicación por la que entra en vigor la última fase para la eliminación progresiva de los ensayos de productos cosméticos en animales.

Según argumenta la Comisión, han evaluado “cuidadosamente” las repercusiones de la prohibición de esa comercialización y considera que “hay razones imperiosas para aplicarla”. Asimismo se han comprometido a “seguir apoyando la investigación y la innovación” en el sector cosmético y a promover el “bienestar de los animales en todo el mundo”, así como a trabajar con otros países para que adopten el enfoque europeo.

Aunque apuntan a que aún “no es posible” sustituir en su totalidad los ensayos con animales por otros métodos, anuncian que seguirán buscando “métodos alternativos”, para los que la institución asignó a este tipo de investigación unos 238 millones de euros entre los años 2007 y 2011.

La Comisión ha puesto como ejemplo de que la industria de los cosméticos también contribuye a la investigación, la iniciativa SEURAT1, la cual han cofinanciado con 25 millones de euros.

Una directiva europea, la 2003/15/CE, introdujo disposiciones relativas a los ensayos con animales en la Directiva 76/768/CEE sobre cosméticos. En consecuencia, la experimentación con animales en la Unión ya está prohibida desde 2004 para los productos cosméticos y desde 2009 para los ingredientes cosméticos.

Una directiva europea, la 2003/15/CE, introdujo disposiciones relativas a los ensayos con animales en la Directiva 76/768/CEE sobre cosméticos. En consecuencia, la experimentación con animales en la Unión ya está prohibida desde 2004 para los productos cosméticos y desde 2009 para los ingredientes cosméticos.

Desde marzo de 2009 también está prohibida la comercialización de productos cosméticos que contengan ingredientes experimentados en animales en los países de la Unión.

En lo que se refiere a las consecuencias más complejas para la salud humana, la prohibición de comercialización se amplió al 11 de marzo de 2013. Consecuencias como toxicidad por administración repetida, incluidas la sensibilización cutánea y la carcinogenicidad, así como la toxicidad para la función reproductora y toxicocinética.

FUENTE, RTVE.

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